Triste y sorprendido

Es triste, o así por lo menos lo veo yo.

Hoy, sábado 28 de septiembre, en el programa “comando actualidad” han aparecido un grupo de jóvenes que recibían clases para poder ejercer de profesores de español en países extranjeros. Creen y manifiestan que allí está su futuro.

Es triste.

Son ya muchas las veces que los tertulianos en las radios y televisiones, y comentarios varios de variados especialistas nos hablan, nos advierten, nos comentan, que nuestro futuro, que el futuro de los miles de parados del país está fuera de este.

Son ya muchas las voces de los entrevistados que manifiestan con total normalidad aceptar este destino y destinar esfuerzos y energía para ello.

Es triste.

Triste la resignación con que aceptamos y acatamos este veredicto. Triste los esfuerzos de estos miles de jóvenes (y no tan jóvenes) aprendiendo idiomas, disponiendo su mente a aceptar años de sacrificios lejos de familiares y amigos para conseguir que esta posibilidad que nos señalan se convierta en real.

No, no y no.

¿Es que no entendemos que la realidad se sustenta y se crea en nuestras ideas?.

¿no entendemos que si creemos que sí, que nuestro futuro está en el exterior, que sí, que debemos prepararnos para ello y nos preparamos y nos esforzamos porque esto sea así, será este con total seguridad nuestro futuro?.

Creamos lo que creemos.

No seré yo quien quite la ilusión a alguien que pretenda aprender otro idioma, sino que le voy a admirar.

No seré yo quien quite la ilusión a alguien que pretenda buscar trabajo y riqueza en el extranjero, sino que me parece admirable (yo mismo pienso anunciar pronto en este blog la versión alemana del libro “El gran silencio”, como nueva oportunidad de mercado).

Pero siempre que no sea una obligación ni una necesidad, sino una oportunidad de conocer una nueva lengua, un nuevo país y una nueva cultura, ampliar nuestra mente y nuestras miras.

Porque sino, en mi modesta opinión, nos equivocamos.

¿Irse de aquí sin querer irse?, ¿Dónde estaremos mejor?. ¿Hay algo mejor que un domingo de playa y paella con la familia?. ¿Perder a tu familia?, ¿Perder a tus amigos?.

Irse, ¿para qué?. Me han hablado de un arquitecto que ejerce de camionero en otro país.

¿Es esto salir de la crisis?

Sí, hay países donde los sueldos son mejores, pero también el coste de la vida lo es. Cobrarán más, pero lo justo para trabajar e ir viviendo (o malviviendo). Hay otros países sin la sanidad, ni la escuela de aquí. Entonces, ¿irse?, ¿dónde, a qué, para qué?.

No, no y no.

Nuestras ideas crean la realidad. Creamos lo que creemos y cuantos más creamos que la salida de la crisis está fuera de aquí, más energía pondremos en aprender idiomas, en buscar las posibilidades en otros países y otras economías, y por supuesto que tendremos éxito en nuestros esfuerzos y los convertiremos en realidad, y todos estos voceros que solo ven las posibilidades fuera del país tendrán toda la razón.

No, no y no.

¿Porqué no dedicamos en cambio nuestra energía y esfuerzos en mejorar nuestro país?. Aquí y ahora.

Si toda esta misma energía la ponemos en enmendar la situación aquí, tendremos igual éxito.

Somos nosotros quienes decidimos la realidad que queremos crear, nuestro futuro.

¿Queremos ser un país de emigrantes?, pues repitámoslo cien mil veces más y trabajemos para ello, aprendamos idiomas, pongamos nuestra mente a creer en esa única salida, y poco a poco y sumando el esfuerzo persona a persona, esta realidad será real.

Prefiero pensar que podemos tener otro futuro mejor, pero aquí.

Pongámonos a trabajar para recuperar el país, a creer un nuevo futuro aquí, y éste, como por arte de magia aparecerá.

Alguien puede pensar que no viene a cuento este artículo en este blog, pero sí, porque lo que comento lo he visto cien veces ya.

Cuando opinamos que los índices de accidentes actuales son ya aceptables, normalizamos dicha situación y enquistamos esas cifras. En cambio, cada vez que hemos decidido que nuestros índices no son aceptables, creemos en la mejora, trabajamos para ella, y una nueva realidad con índices mejores empieza a crecer hasta substituir a la antigua.

¿Nos vamos en busca de un país mejor o nos quedamos a crearlo aquí en nuestra tierra?.

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