Acerca de Joan Junyent

Trabajo para mejorar la prevención de accidentes. Comprensión, Actitud y Conducta. Soy minero. Me gusta leer y correr. Y ratear con la familia y amigos.

Polifónico

Como las corales polifónicas suenan mejor que los solistas solos, os acompaño artículo para recordar lo evidente con voz diferente,
http://opinion.as.com/opinion/2013/12/30/portada/1388435675_599288.html
Nos vemos en 2014, deseo que Schumi también esté.

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Imaginemos un 2014 mejor

El pasado 06 de Diciembre hubo un accidente terrible en mi mina (digo mi mina pues aunque no trabajo en ella desde el 2004 no voy a renunciar nunca a lo vivido entre esas paredes de piedra), luego, durante estos días me he encontrado con antiguos compañeros de trabajo y por descontado lo sucedido ha sido el tema… me ha chocado, me ha lastimado, me ha indignado… su aceptación y su falta de determinación…en su mente tenían instalado el “es imposible evitarlo” y como reza el dicho, “si no luchas ya has perdido”.

Esta misma semana he dado unas charlas a alumnos de Formación Profesional y les he pedido valor para imaginar su trabajo sin accidentes, sin NINGUN accidente por pequeño que sea, y nos hemos recreado en los airbags. No hay tiempo, no lo hay, yo no soy capaz de encontrar el espacio de tiempo para desplegar un airbag tras un choque y antes de que el conductor golpee contra el volante. Todo pasa en un instante ¿cómo vamos a hinchar un globo en ese momento preciso si no hay tiempo para nada?, ¿o es que no se ve que es imposible?. Hubo quien lo imaginó y buscó ese espacio de tiempo que no existe y creó ese globo que no hay tiempo de hinchar, y…

acabamos este año y es momento de mirar más adelante

Quiero imaginar un futuro sin accidentes, quiero imaginar lo imposible, pues es el paso definitivo para hacerlo posible.

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo

Triste y sorprendido

Es triste, o así por lo menos lo veo yo.

Hoy, sábado 28 de septiembre, en el programa “comando actualidad” han aparecido un grupo de jóvenes que recibían clases para poder ejercer de profesores de español en países extranjeros. Creen y manifiestan que allí está su futuro.

Es triste.

Son ya muchas las veces que los tertulianos en las radios y televisiones, y comentarios varios de variados especialistas nos hablan, nos advierten, nos comentan, que nuestro futuro, que el futuro de los miles de parados del país está fuera de este.

Son ya muchas las voces de los entrevistados que manifiestan con total normalidad aceptar este destino y destinar esfuerzos y energía para ello.

Es triste.

Triste la resignación con que aceptamos y acatamos este veredicto. Triste los esfuerzos de estos miles de jóvenes (y no tan jóvenes) aprendiendo idiomas, disponiendo su mente a aceptar años de sacrificios lejos de familiares y amigos para conseguir que esta posibilidad que nos señalan se convierta en real.

No, no y no.

¿Es que no entendemos que la realidad se sustenta y se crea en nuestras ideas?.

¿no entendemos que si creemos que sí, que nuestro futuro está en el exterior, que sí, que debemos prepararnos para ello y nos preparamos y nos esforzamos porque esto sea así, será este con total seguridad nuestro futuro?.

Creamos lo que creemos.

No seré yo quien quite la ilusión a alguien que pretenda aprender otro idioma, sino que le voy a admirar.

No seré yo quien quite la ilusión a alguien que pretenda buscar trabajo y riqueza en el extranjero, sino que me parece admirable (yo mismo pienso anunciar pronto en este blog la versión alemana del libro “El gran silencio”, como nueva oportunidad de mercado).

Pero siempre que no sea una obligación ni una necesidad, sino una oportunidad de conocer una nueva lengua, un nuevo país y una nueva cultura, ampliar nuestra mente y nuestras miras.

Porque sino, en mi modesta opinión, nos equivocamos.

¿Irse de aquí sin querer irse?, ¿Dónde estaremos mejor?. ¿Hay algo mejor que un domingo de playa y paella con la familia?. ¿Perder a tu familia?, ¿Perder a tus amigos?.

Irse, ¿para qué?. Me han hablado de un arquitecto que ejerce de camionero en otro país.

¿Es esto salir de la crisis?

Sí, hay países donde los sueldos son mejores, pero también el coste de la vida lo es. Cobrarán más, pero lo justo para trabajar e ir viviendo (o malviviendo). Hay otros países sin la sanidad, ni la escuela de aquí. Entonces, ¿irse?, ¿dónde, a qué, para qué?.

No, no y no.

Nuestras ideas crean la realidad. Creamos lo que creemos y cuantos más creamos que la salida de la crisis está fuera de aquí, más energía pondremos en aprender idiomas, en buscar las posibilidades en otros países y otras economías, y por supuesto que tendremos éxito en nuestros esfuerzos y los convertiremos en realidad, y todos estos voceros que solo ven las posibilidades fuera del país tendrán toda la razón.

No, no y no.

¿Porqué no dedicamos en cambio nuestra energía y esfuerzos en mejorar nuestro país?. Aquí y ahora.

Si toda esta misma energía la ponemos en enmendar la situación aquí, tendremos igual éxito.

Somos nosotros quienes decidimos la realidad que queremos crear, nuestro futuro.

¿Queremos ser un país de emigrantes?, pues repitámoslo cien mil veces más y trabajemos para ello, aprendamos idiomas, pongamos nuestra mente a creer en esa única salida, y poco a poco y sumando el esfuerzo persona a persona, esta realidad será real.

Prefiero pensar que podemos tener otro futuro mejor, pero aquí.

Pongámonos a trabajar para recuperar el país, a creer un nuevo futuro aquí, y éste, como por arte de magia aparecerá.

Alguien puede pensar que no viene a cuento este artículo en este blog, pero sí, porque lo que comento lo he visto cien veces ya.

Cuando opinamos que los índices de accidentes actuales son ya aceptables, normalizamos dicha situación y enquistamos esas cifras. En cambio, cada vez que hemos decidido que nuestros índices no son aceptables, creemos en la mejora, trabajamos para ella, y una nueva realidad con índices mejores empieza a crecer hasta substituir a la antigua.

¿Nos vamos en busca de un país mejor o nos quedamos a crearlo aquí en nuestra tierra?.

La vida te devuelve lo que le das, perseveremos.

Una de las mayores dificultades que tenemos los prevencionistas es el poner en valor y dar visibilidad a nuestra acción.
Pura paradoja, luchamos para conseguir que “no ocurra nada” y la respuesta, “pero si nunca pasa nada” se convierte en nuestro mayor escollo a salvar para que se sigan nuestras indicaciones. Por ello, entiendo conveniente este post, para dar visibilidad a aquello que “casi ocurre” pero por suerte quedó en casi nada.
Ayer lunes recibí una llamada de mi madre que con la voz quebrada por la emoción me contó lo vivido por ella el día anterior.
Es habitual que los domingos nos reunamos toda la familia, es decir, mi abuela, mi madre, mi hermana y los suyos, y yo y los míos. El pasado fin de semana, mi hermana y yo con otros amigos nos fuimos de acampada, quedaron en la casa pues mi madre y su madre, mi abuela. Durante la comida mi abuela se atragantó seriamente y se ahogaba. Según mi madre su cara indicaba claramente lo desesperado de la situación.
Mi madre, aún con su gran nerviosismo, recordó lo que yo le había contado y mostrado alguna vez, y realizó a su manera, ( sonrío con solo imaginar la escena ) una maniobra de Valsalva que al tercer intento dio sus frutos.
Mi madre tiene ahora 68 años y mi abuela está a punto de cumplir los 93.
Ayer me llamó para contarme esto, para contarme que la abuela le contó que pensaba que iba a morir así, de esa manera tan tonta… me llamó para darme las gracias… me lo dijo con voz emocionada y así lo noté… y con todo ello, me dijo sin decírmelo que nuestro trabajo tiene retorno, que la vida te devuelve lo que le das, lo que se traduce en un simple, perseveremos.

Carta a un Zombie

Ayer, 14 de Abril, descubrí que los zombies existen.

No soy un adolescente fan de crepúsculo y todo eso, pero puedo afirmar que los zombies, los muertos vivientes, existen.
Ayer, 14 de Abril circulaba en coche, mi mujer y mi hija pequeña por la C-55 para disfrutar de una paella con amigos. Al iniciar un doble carril adelanté un todo terreno que circulaba a 80 km por hora y justo superarlo cerré a derecha y dejar el carril del centro libre (siempre hay que circular por la derecha).
El zombie apareció como todas las apariciones, de golpe e inesperado. Le vi por el retrovisor lateral de mi derecha, rectifiqué el volante de forma refleja y así le abrí de nuevo espacio suficiente para pasar. Nos adelantó una moto, blanca y azul entre los dos coches por el hueco que yo cerraba y acerté a volver a abrir.
No sé a cuanto circulaba, 160, 170 o 180. Si lo cuenta mi hija, solo alcanza a hacer FFFFFFFUUUUUUUUUU.
Grité de rabia y me saltaron las lágrimas. 300 kilos a 180 km/h son mucha energía. Mil imágenes pasaron por mi cabeza. Pensé en mi hija menor y su sonrisa. Pensé en mi hija mayor en casa de su amiga y que podía haber quedado sola para el resto de su vida.
He dudado si escribir este artículo, mi implicación me ha empujado a ello.
Lo que cuento aquí es tan cierto como que existe hoy.
Ayer, 14 de Abril sobre las 13:00 en la C-55, variante de Suria hacia Cardona después del último túnel una moto blanca y azul. Detrás otra más bien roja.
Quise pensar que fue un error, montado en su confianza y en la potencia de la poderosa máquina, el conductor se equivocó, le vería las orejas al lobo y que rectificaría. Luego me contaron que carretera arriba seguían igual, lo que me lleva a decir, motorista eres un zombie.

Eres un muerto viviente. Y aunque no lo sepas me debes tu vida. Debes tu vida a mis reflejos y no, como te piensas, a tu pericia. Vives solo por inercia y si no das un giro a tu conducta, muy allá no llegarás. Si sigues así, tu vida está ya en el tiempo añadido, en el tiempo de descuento.

No creo que llegues a leer esto, aún así, si alguien al leer esto lo reconoce por las señas dadas, dadle un toque, posiblemente, hoy, estéis aún a tiempo, pero id deprisa, que por mucho no será.

Accidente Barça 1 R. Madrid 3

Hace no mucho Charlie Rexach, buen conocedor de lo que se cuece en can Barça, marcó las diferencias entre Guardiola y Tito y explicó que si los dos salían de casa sin paraguas y les pillaba la lluvia el primero se auto inculpaba por no haber sido más previsor mientras que el segundo encogía los hombros y pensaba “ya parará”.

Esto me vino en mente en la vuelta de la supercopa en verano donde el Barça tenía la ventaja de una victoria en su campo y en la vuelta en Madrid, a los pocos minutos perdía dos a cero y jugaba con diez. Luego sí, paró de llover (goles) pero ya estábamos calados hasta los huesos.

Algo parecido pasó el pasado martes, vuelta de la copa del rey. El Barça aparecía con ventaja y a los doce minutos chaparrón (¿accidente?) del cual ya no se rehizo.

El fútbol es solo un juego (¿solo un juego?) y este pequeño “accidente” solo conllevó que a alguno se le quitaran las ganas de cenar, nada reversible, las ganas de una buena cena vuelven rápidas. En otros ámbitos los accidentes no se saldan tan baratos.

Sé que, a veces, a Guardiola se le tachaba de hipócrita cuando avisaba y avisaba de los peligros antes de los partidos, pero prefiero su lección. Los que nos dedicamos a la prevención, debemos conseguir que la lluvia nos pille prevenidos y con el paraguas a mano a pesar que nos tachen de pesados, sosos, molestos, insípidos, planos, grises…

Porque si no hay prevención, tras el accidente, pues solo queda lamentarse y felicitar al Real Madrid, y la copa, que la gane el mejor.

Un tweet volador

Extender la prevención. Es un campo que debemos recorrer con prontitud. Tiene aún gran recorrido y es un círculo virtuoso. A más notoriedad y presencia, más presencia, más notoriedad, más importancia.

Seguidores que tenemos los prevencionistas. Los que más 5.000 seguidores y son del ramo. Por lo tanto, llegamos poco. Debemos llegar más y bien.

Os dejo un ejemplo tweet que entiendo mejora nuestra proyección.

“Así sí.@MarcBartra91 jugador @FCBarcelona regala desfibrilador al campo de su pueblo. Ayuda promocion @DidacLee. Todos a @prevencionar.”

Dídac Lee es directivo del Fútbol Club Barcelona, con 46.700 seguidores. Encargado de las nuevas tecnologías, por lo que entiende bien su funcionamiento. Recientemente sufrió un accidente de quad (¿estaría más sensibilizado?).
El resultado es un retweet a 46000 seguidores.

Resumen, Ser capaces de apalancarnos (apoyarnos) en quienes tienen ya la presencia nos hará más presentes. Podemos crecer exponencialmente. Nuestra causa es positiva y nos apoyarán si lo hacemos correctamente.

Ánimo.